|
|
|
|
No hay emociones buenas o malas. Las emociones aparecen y nos aportan información sobre nosotros mismos. Lo más importante es qué hacemos y cómo las gestionamos. Así, a partir de una emoción, que en principio nos causa dolor, podemos extraer aspectos positivos, siempre que añadimos otros ingredientes como esfuerzo, trabajo, ilusión, ... y, al final, este proceso se puede convertir en una mejora personal. Pero es importante, saber reconocer las emociones, poner palabras, identificarlas. Conocer y reconocer los propios sentimientos, expresarlos y comprender los sentimientos de la gente que nos rodea, es imprescindible para desarrollar una buena autoestima, mejorar el autocontrol emocional y practicar valores positivos.
|
|
|